Beneficiarios del Pro.Cre.Ar solicitan un respiro económico

Beneficiarios del Pro.Cre.Ar solicitan un respiro económico

[column width=”40%” padding=”1%”]

Julia Strada – Economista

Analia – Beneficiaria Pro.Cre.Ar

[/column]

Con líneas para comprar una vivienda nueva o usada por hasta $1.500.000, con un plazo de pago de 20 años y una tasa ajustada por inflación, el nuevo programa de financiamiento hipotecario (Pro.Cre.Ar 2016) del que hoy todos los argentinos hablan, es muy distinto al anterior. Sin embargo, hay cuestiones de fondo que aún no se han solucionado.

Ajustada por la inflación, la nueva taza varía según el precio de los materiales, terrenos y mano de obra que están en aumento. Por este motivo, no menor, miles de beneficiarios no pueden terminar hoy sus casas. Impotentes por la situación, parte de ellos elevaron una nota al Banco Hipotecario.

Julia Strada, economista del CEPA (Centro Económico de Políticas Argentinas) habló con Un Día Más con Vida sobre éste  nuevo programa, del cual dijo que apunta hacia el mercado inmobiliario, a diferencia  del anterior que iba dirigido a la construcción: “Claramente el sentido es otro y no esta entre los planes del gobierno resolver el déficit habitacional”.

Strada nombró la que para ella son las diferencias entre los lineamientos de los planes: “En primer lugar, el actual ya no financia la construcción ampliación o refacción de viviendas, sino que solamente financia compra de viviendas usadas o a estrenar; eso significa un cambio sustancial, no solo por el costo de las viviendas sino que además no se va a incentivar  la actividad de la construcción”.

Además se financia un sector que tiene que ver con el sistema inmobiliario y que viene a hacer un negocio especifico con la venta de inmuebles, puntualizó.

La economista estimó que el común de los argentinos que quieran ingresar a estos créditos, debería ganar entre 2 y 4 salarios mínimos, y explicó que hoy 2 salarios mínimos llegan a $13 mil a $27 mil.

Strada dijo que de todo lo que se le ha criticado al kirchnerismo, el Pro.Cre.Ar ha salido inmune porque es un mecanismo sumamente transparente de adjudicación de crédito; y agregó  que es una manera de crear empleo.

Analía es una de los beneficiados por el sorteo Pro.Cre.Ar 2014, y un ejemplo de los beneficiarios que están pidiendo un crédito complementario y que aún no fueron escuchados. Para ella:

“Lo importante sería que nos dieran un respiro económico”

Sobre el antiguo programa, según la propietaria, la entrega de dinero para el contrato de compra de terreno y construcción era en 3 fases: el primer desembolso iba dirigido trámites y un inicio de obra hasta llegar a un 30% que era el segundo.

Analía llegó hasta el 70% del pago, con instalaciones de gas, conexión de agua, parte de la conexión de luz, más de la mitad de la casa sin revocar, y le faltan por colocar cerámicos.

La actual situación económica del país la dejó en quiebra“Nunca había tenido un proceso de embargo y ahora me encuentro con créditos en rojo, sufriendo un embargo y sin un sueldo”.

“Este mes me quedaron solo $200 del sueldo, todo lo demás fueron a pagos”

Las deudas de Analía suman “arriba de $120 mil”, por lo que está a la espera del crédito complementario como solución “de suerte”.

Sobre ello dice que sufre una “ansiedad terrible”  y  espera que salga en el crédito “para pagar deudas”.

Analía da cuenta por último, que ésto no sólo afecta económicamente a los beneficiarios del plan, sino que además en lo afectivo: “…el alejamiento de mi grupo familiar es lo que más me está afectando últimamente. El no poder cumplir los pequeños gustos que uno se puede dar como familia”.

 

Top