¿Por qué Catalunya todavía no es independiente?

¿Por qué Catalunya todavía no es independiente?

Alfons López Tena, notario de profesión, es un personaje clave en los reclamos independentistas de Catalunya de los últimos tiempos. En 2010, junto al ex presidente del FC Barcelona Joan Laporta, fundó Solidaridad Catalana per la Independència, partido que aboga por la soberanía, como su nombre lo indica. López Tena fue diputado del Parlament de Catalunya en el periodo 2010-2012 representando a dicho partido. Sin embargo, los caminos que siguió la lucha independentista lo alejaron de la política.

En diálogo con La Fábrica de Cajas, afirmó que bajo su óptica, la pelea por la separación se ha transformado en un grupo de boy-scouts más que un verdadero intento de abandonar España.

Rebobinemos el casete unos instantes. Catalunya nunca se sintió parte de España. España es la Yugoslavia ibérica, una suma de naciones con acervos culturales de larga data, y con pocas conexiones con la distante capital Madrid. No obstante desde la época del Reino de Castilla y Aragón, el centralismo castellano impuso su marca a fuego en las regiones que subyugó. Así fue como se confundió el idioma castellano, propio de la región de Castilla, como el idioma español.

Catalunya, el País Vasco y Galicia fueron las regiones donde el centralismo madrileño golpeó más duro. Desde la histórica exclusión económica, cultural y política, Madrid fomentó el independentismo en las entrañas de las sociedades catalanas, vascas y gallegas. Como sostiene López Tena, la globalización permitió que las regiones no necesitaran el Estado-Nación central para entrar en la dinámica económica mundial. Cuando hay regiones que se dan cuenta que no tienen necesidad de compartir recursos con la metrópolis, crece el impulso independentista.

La tierra del tilde invertido.

Catalunya es la región de España con el PIB más alto, más industrializada, y con el nivel de desarrollo más elevado. La crisis que explotó en el 2008, se hizo sentir entre los catalanes. La recesión española también se generalizó en Barcelona y sus alrededores, paralizando la industria, el mercado interno y la economía de a pie.

En palabras de López Tena, la nación catalana explica 20 mil millones de euros de la recaudación española que no son invertidos nuevamente en Catalunya. Fue en ese entonces que el sentimiento independentista volvió a tomar fuerza. Barcelona, dentro de España, siempre fue menos que Madrid. Era hora de cambiar las cosas.

La Senyera catalana

La Senyera catalana

Pero como postula López Tena, ese camino independentista trocó en mero “catalanismo”. El catalanismo consiste en un revival de la cultura catalana en oposición a la española, aduciéndole a España los males del país de la Senyera. Oponerse al otro, construir un enemigo, implica para López Tena que “es mucho más fácil tener a la gente detrás, y estos trucos se hacen mucho en la política internacional. Es decir, es como hizo Galtieri con las Malvinas, que es conseguir la adhesión de todo el pueblo creando un enemigo exterior o echar culpas permanentes”. Para Alfons, se termina entrando en una espiral donde la centralidad española retroalimenta el nacionalismo catalán y viceversa.

El notario indica que “los partidos españoles pueden decir ‘vótenme porque si yo impediré este desafío que es la independencia de Catalunya’ para eso tienen que magnificarlo, como que es algo inminente. ¿Cuántos años hace que llevan oyendo esto? ¿Y qué ha ocurrido realmente? Nada. Y también los partidos catalanes que se sirven de la independencia como afuero electoral pueden decir ‘vótenos porque así los defenderemos de los maléficos españoles y aspiraremos a llegar en su momento al horizonte de la independencia’”.

Historias de diván.

Para observarlo con mayor nitidez supongamos que la independencia es un divorcio entre países. “Cuando el divorcio era necesariamente bilateral y necesitaba el acuerdo de las dos partes, una decía ‘quiero divorciarme’ y la otra decía ‘no te lo concedo’ y ahí se acababa la historia. ¿Qué es lo que están haciendo en Catalunya desde hace varios años? Decir que queremos la independencia, pero de acuerdo con España. Respuesta española: ‘no te lo concedo’”; sostiene el notario catalán.

Manifestación a favor de la independencia en 2012

Manifestación a favor de la independencia en 2012

Es en ese ejemplo donde se puede divisar con una claridad conceptual más amplia la transformación psicoanalítica que ha atravesado Catalunya, pasar de querer la independencia, a desearla. Según Alfons López Tena, “si alguien quiere el divorcio, lo consigue; si lo desea, no lo consigue. Y entonces ese deseo se convierte en una queja de ‘es que no me deja’, ‘es que es muy malo’, ‘es que es muy mala persona’, ‘es que yo con lo bueno que soy’, que es la patología que ya se está instalando en Catalunya de una manera muy arraigada, que es disfrutar de ser víctima”.

Es que claro, ser independiente significa pasar a ser Estado. Una provincia que pasa a Estado es como un adolescente entrando en la madurez. Ejercer el poder implica una mayor responsabilidad que pedirlo a gritos. Para López Tena, la lucha por la independencia se ha convertido en un narcisismo freudiano frente a un padre castrador, lo que busca Catalunya es sentirse frustrada para tener la sensación de ser los buenos de la película. “Aspirar a que se va a llegar a una independencia por acuerdo es la coartada de los partidos dominantes catalanes para no hacer nada. Y es la coartada por parte del Estado español para decir ‘pues decimos que no y ya está’”, mantiene López Tena.

A pesar de permanecer en un stand-by político, la búsqueda de la independencia catalana  reabrió el debate sobre el derecho de autodeterminación de aquellas naciones que no se sienten representadas por los Estados centrales. Debate que no culmina, sino que marca el ritmo de la geopolítica del Siglo XXI.

Por Danko Kalasnjikov

@soydanko


El rubio y el fisco.

También hubo tiempo para charlar sobre el llamativo color de pelo con el que apareció Lionel Messi. Escuchá lo que dijo Alfons López Tena al respecto:
 

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