Micaela: que el dolor mute en cambio social

Micaela: que el dolor mute en cambio social

Por Betiana Cabrera Fasolis – Coordinadora del colectivo de mujeres MuMaLa Córdoba

Este fin de semana Micaela nos dolió, nos dio bronca e impotencia. Tal vez lo más chocante es la foto de la paradoja: viste una remera con uno de los primeros símbolos de #NiUnaMenos, y ella, justamente ella, termino siendo una más.

Todo indica que el asesino y femicida es Sebastián Wagner, que había abusado a 3 mujeres al menos anteriormente, que en un caso no tuvo condena porque inculpó a su mellizo con algún abogado inescrupuloso, que gozaba de libertad condicional por la negligencia del juez Rossi, pese a que 3 pericias aconsejaban lo contrario…incalificable, pero la reflexión necesaria es que ni es el único, ni nació violento, sino que es un producto de esta sociedad patriarcal en la cual las mujeres seguimos siendo meros objetos al alcance de la mano, para lo que los masculinos deseen: asesinar, violar, abusar, acosar, o simplemente gritarle cualquier cosa en la calle, porque total, la voluntad de ellas nunca es lo importante, lo que prima es el poder que ellos se arrogan sobre nuestras existencias.

Tampoco se trata de un problema de comunicación como plantea la ministra Bullrich. No debería preocuparse tanto por un “efecto contagio”, como si por ser parte de un Gobierno que solo destina $8,50/mujer para prevenir, erradicar y sancionar la violencia. Es bastante perverso instalar esa excusa, en un contexto donde la visibilización de estos casos y las consecuentes movilizaciones masivas contra los mismos,  han situado el tema en la agenda pública y nos invitan a cuestionar nuestras actitudes cotidianas. ¿Nos parece casual que después de cada #NiUnaMenos o 25 de noviembre, los Gobiernos hagan algún anuncio al respecto? Nosotras exigimos e imponemos su agenda también.

La violencia de género es un problema cultural, que los Estados permiten. Pongámoslo en otros términos: en nuestro país cada 30hs hay una “Micaela”, que te maten por ser mujer es la primera causa de muertes violentas en nosotras (en los varones es la violencia callejera, vinculado a riñas y delitos), el 87% es ocasionado por personas de su círculo íntimo, y en el caso de los desconocidos, media la violencia sexual (1).  Las cordobesas comenzamos a padecer el acoso callejero desde los 9 años, porque a los varones tampoco les importa nuestra edad, en todas sus variantes, desde silbidos y gritos hasta que nos persigan (41, 2%), nos muestren sus genitales (31.3%) o se masturben al frente nuestro (20%), lo cual nos va moldeando de acuerdo a los miedos de turno, y es por ello que el 84% cambia su lugares de transito y

de transporte, el 70% solo sale acompañada, y hasta portamos armas como gas pimienta o picanas (25%) (2). Visto de esta forma parecen ridículos y banales los planteos sobre paredes pintadas, las que gritan, las que van sin remeras, las que si o que no nos representan.

Y ante la catarata desatada de punitivismo, pedidos de pena de muerte y más cárcel, es oportuno destacar que el feminismo no posee esta mirada cortoplacista: nosotras exigimos políticas estatales integrales. Exigimos desde hace mucho tiempo que todos los operadores judiciales estén formados obligatoriamente en perspectiva de género. Sus fallos hablan de que es un nicho de machismo y soberbia histórica, y no es solo el Juez Rossi:

-Analía “Higui” de Jesús esta presa porque defendiéndose de 10 varones que querían violarla y empalarla para “corregirla” por ser lesbiana, mato a uno de a sus atacantes, ella esta presa, ellos están libres.

-Belén estuvo 2 años presa por un aborto espontáneo, en un proceso cargado de violencia institucional y violación de sus derechos como paciente. Tenía una condena por 8 años.

-Después de 15 años dictaron prisión a los condenados por la desaparición de Marita Verón, pero todavía no tenemos noticias de ella, y tampoco es prisión efectiva.

-Cuando desapareció Paola Acosta y su hija Martina, pese a la resistencia de la familia, la fiscalía tenia como premisa que debían pasar 48hs. Dicho fiscal tuvo tiempo de jubilarse antes de que se destituyera. Somos impotentes ante la “mala praxis” judicial.

-Hace dos semanas que el Polo Integral de la Mujer solo toman denuncias ante heridas de arma o amenazas con armas. Golpes de puño simples, no. Están desbordados dicen. Las mujeres vuelven a sus casas desalentadas y desisten de denunciar.

Micaela tenía 21 años, estudiaba, y era una militante política de la JP Evita. Era todo eso, y hay que decirlo, porque en parte es honrar su vida. Le paso a ella, pero le podría haber pasado a cualquiera de nosotras, y por eso consideramos importante que esa  bronca y dolor nos siga movilizando y encontrando, porque tenemos que juntar fuerzas para ir por todo, por una política prioritaria e integral del estado, con el presupuesto necesario, justamente para que Micaela sea la Ultima porque #VivasYLibresNosQueremos.


(1) Registro nacional de Femicidios del 01 de enero al 31 de diciembre 2016. Monitoreo del presupuesto asignado al Consejo Nacional de las Mujeres del 2008 al 2017. Mumala. Marzo 2017.
(2) Cuestionando el acoso callejero. Aportes para el cambio cultural. Encuesta sobre acoso callejero. Ciudad de Córdoba. Mumala Córdoba Noviembre 2016.

 

 

 

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