Familias productoras: perjudicadas por un sistema desigual

Familias productoras: perjudicadas por un sistema desigual

Los trabajadores y productores de la tierra, tienen que enfrentar las dificultades diarias de un mercado desigual y la falta de políticas de Estado.

Desde el momento que los pequeños productores trabajan los alimentos, lidian con la falta de acceso a la tierra en la cual producen, una cadena de valor que nos les permite tener grandes márgenes de ganancia, las crisis de las economías regionales de los pequeños productores, ya sea por políticas económicas o falta de asistencia ante un desastre natural y el reciente cierre de la secretaría de agricultura familiar.

  • 250.000 son las familias dedicadas en nuestro país a la producción de alimentos
  • Los trabajadores de la tierra producen el 60% de los alimentos que consume la población nacional

La falta de acceso a tierra

Los grupos familiares involucrados en la producción de los principales alimentos, no acceden a ser propietarios de las tierras que trabajan. El 92% de los productores, deben pagar un alquiler por mes que de 5 mil pesos (aproximadamente), de esta manera, comprende un gasto mensual anual en muchos casos por arriba de 60 mil pesos.

Desde La Unión de Trabajadores de la Tierra, aseguran que la falta de políticas de Estado para que los campesinos puedan acceder a los terrenos  donde producen los perjudican y por ello,  exigen leyes que los ampare. Una de las propuestas por parte de los productores, es poder acceder a colonias agrarias o los denominados “préstamos blandos”.

 

“Tenemos nucleadas 5 mil familias en el sector agrícola de La Plata y el 95% son arrendatarios. Los alquiles además están todos por arriba de los cinco mil pesos y pueden llegar a rondar hasta $8.000”, afirmó a radio Gen Agustín Suarez, productor de La Plata.

La problemática de las cadenas de valor

Los productores directos denuncian desigualdad sobre el precio que las cadenas de valor pagan a la producción de alimentos y el precio que termina pagando un ciudadano en las grandes cadenas de supermercados. La diferencia de precio puede ser de hasta 1000%, de esta manera, los trabajadores de la tierra, reclaman un precio sostén que rija valores comunes en el mercado.

Precios que le pagan al productor  por kilo Precios que paga el consumidor por kilo
Tomate $5 De $15 a $20
Lechuga $4 De $30 a $40
Pimiento $6 De $30 a $40
Cebolla $1 De $15 a $20
Zanahoria $2 De $15 a $20

Ante esta problemática,  empezaron a surgir bolsones de verduras que se comercializan en distintos barrios como en centros comunitarios. Este, es un desarrollo de canal directo entre productor y consumidor, en el cual ambas partes logran disminuir el estrecho económico anteriormente marcado.

En consecuencia el productor que logra un mayor margen de ganancia y el precio que pagan los ciudadanos se reduce a un 35%, en comparación de lo que pagaría en un hipermercado.

Desde la Unión de los Trabajadores de la Tierra, aseguraron a Gen 107.5 que los bolsones comercializados por semana “son entre 4 y 5 mil” en cualquier espacio fisico que los comercialice. Lo destacable, es el compromiso por parte de los productores vendan. Es importarte destacar, que este trato entre productor y ciudadano, dispone otro fin, combatir la inflación: “Nuestra propuesta es que al comerciante se le pague siempre lo mismo y que el consumidor también lo haga, es decir, siempre el 30%”.

Bolsones de verduras

  • Se comercializan alrededor de 5 mil bolsones de verdura por semana
  • Se combate la inflación: productor siempre cobra lo mismo, un 30%
  • Canal directo entre productor y consumidor

Economías Regionales

Mucho se ha hablado de las crisis que atraviesan las economías regionales. Jose Luis Livolti, Coordinador Nacional de Movimiento Campesino de Liberación, al ser consultado sobre el tema, expresó: “Cuando se habla de economías regionales, no se habla que muchas de estas están concentradas, muchas de las producciones de alimentos, más allá de la soja, están en pocas empresas y grupos minoritarios de agroexportadores, es un problema del sistema de comercialización de producción concentrada, la crisis viene de allí”.

 

Ante una posible solución, los productores buscaron propiciar La Junta Nacional de Granos y La Junta Nacional de Carnes, pero que no lograron concebir hasta el momento. “Una vieja y renovada institucionalidad en la cual se proponia que intervinieramos en estos sectores concentrados para democratizar las producciones regionales, para darle un precio sosten a las producciones que no las tengan, para realizar un control de precios sobre los productos de la canasta básica”, expresó Livolti.

“Las funciones que se dejan libradas al dios mercado, hacen que las ganancias se las terminen llevando cuatro personajes” José Luis Livolti

Según un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda, publicado en el mes de marzo, desde el año 2015 “se pasó a importar más de 4 mil toneladas de frutas de carozos y pepitas en 2016”. Esto marca una política de apertura comercial que representó “un crecimiento de las importaciones del 3.460%, en tan solo un año”.

Continuando los datos otorgados por dicha Universidad, la producción de peras y manzanas fue la peor de los últimos 10 años y un 15,5% inferior al promedio de la última década, un dato que llama la atención teniendo en cuenta que el contexto internacional para el sector debido que aumentó su oferta en un 5%.

-Caída en la venta de Ciruela en la provincia de San Juan de 96,4%

-Caída en la venta de Duraznos en la provincia de Neuquén de 73,2%

-Caída en la venta de Peras en la provincia de Mendoza 46,7%

-Caída en la venta de Manzanas en la provincia de Río Negro 18,2%

En cuanto a las crisis producidas por catástrofes ambientales, los productores damnificados, denuncian la falta de acompañamiento por parte del Estado para poder sobrellevar sus pérdidas.

“Es necesario que ante las inundaciones, haya políticas activas, que den una mano al sector productivo”. Agustín Suárez

 

El cierre de la Secretaría de Agricultura Familiar

El día martes 2 de Mayo, el gobierno nacional dio a conocer en el boletín oficial, tras decreto mediante, el cierre de la Secretaría de Agricultura Familiar. Dicha secretaría fue inaugurada en el año 2008, cuando se implementó el ministerio de agricultura de la nación, permitía recepcionar los reclamos, reivindicaciones y proyectos de desarrollo de toda la agricultura argentina.

 “La secretaria era un derecho que habíamos adquirido mediante nuestras luchas y reclamos”

En la ya desaparecida secretaría, funcionaba un consejo asesor de la agricultura familiar, integrado por doce organizaciones nacionales, las cuales debatían las políticas públicas del sector. Incluso los productores habían logrado una elaboración de la Ley de Reparación Histórica de la Agricultura familiar. Hoy, una incertidumbre si el  presidente Macri la reglamentará.

 “Es un gobierno de ricos para los ricos y toda la institucionalidad que habíamos adquirido, ahora tratan de desarticularla”

Para poder comprender el gran beneficio que se les otorga a quienes concentran la economía en muy pocas manos, en el año 2008, los pequeños productores que fueron echados de la sociedad rural. Estos dieron cuenta de la importancia de las retenciones dado que su principal función hubiese sido la de establecer un mecanismo de desarticulación entre los precios internacionales y los precios internos, el cual nunca pudo concretarse

En un contexto en el cual los productos de primera necesidad se abonan en precios internacionales, en los cuales se benefician a ruralistas, los trabajador de la tierra cobran muy poco y el obrero que compra su comida en el supermercado paga mucho, sumado a la problemática latifundios, las familias de la agricultura en su conjunto, afirman que la situación se seguirá agravando debido a que el actual Estado “es un gobierno de ricos para ricos y de exclusión de la clase media y trabajadora”.

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