Cordobesismo: ¿Perder por puntos o por knock out ?

Cordobesismo: ¿Perder por puntos o por knock out ?

¿Y ahora de qué nos disfrazamos? Fue la pregunta que se realiza gran parte del peronismo en su peor versión del cordobesismo.

Sucede que la repentina y sorpresiva retirada de José Manuel De la Sota generó un tendal de dudas e incertidumbres en la tropa del peronismo. Dar un paso al costado fue el precio de la incomodidad; y a esta altura no son pocos los que aseguran que el mandamás cordobés no estaba seguro de jugar electoralmente. No estaba garantizado el triunfo frente al despolitizado árbitro de tarjetas amarillas.

Era poner en juego los 630 mil votos de las ultimas PASO frente a los beneficios y quita de retenciones del Gobierno Nacional y Sectorial al campo.

“Dar un paso al costado costado con un piso del 30%” es un regalo vociferaba un consultor con una gran sonrisa y dientes de conejo. Y es que algo de razón hay porque en la historia ocurrió algo similar: fue en el 2011 cuando el PJ bajó la lista porque perdía frente al armado del kirchnerismo nacional.

El desafío del segundo llamado a la renovación peronista lo tiene Martín Llaryora. Apellido de difícil escritura, conocimiento relativo y de baja intensidad. Así será la campaña seguramente hasta octubre.

Por ahora hay más dudas que certezas en el punto de inflexión del cordobe-sismo: ¿Acompañará Alejandra Vigo y el gobernador Schiaretti? Y más importante aún ¿Cómo lo hará de De La Sota? Pregunta central, cuando el 80% del peronismo responde a ese liderazgo.

¿Esa segunda línea tendría que hacerse cargo frente al vacío real de sus conductores? ¿Qué táctica tendrán en lo discursivo para enfrentar las políticas locales y nacionales?

Nada está por definirse. Pero quien ponga la cabeza será para una posible derrota que ya comienza con más de 10 puntos de atraso. Será una contienda de baja intensidad y con protectores bucales. El poder detrás del trono y los intocables dejaron de serlo, los sacaron del ring antes de ponerse los guantes.

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