Infecciones de transmisión sexual desde una perspectiva de géneros

Infecciones de transmisión sexual desde una perspectiva de géneros

  1. Pensar en salud integral es pensar en los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos fundamentales que tienen ver con el ejercicio autónomo de la sexualidad.

Esta semana, Melisa Torres, brinda herramientas informativas que tienen que ver respecto a nuestra salud sexual y reproductiva. De esta manera otorgar información sobre las enfermedades que se generan a traves de las infecciones de transmisión sexual (ITS).

¿Qué son las ITS?

Infecciones de transmisión sexual, es un término usado para describir cualquier enfermedad o infección que puede ser contraída primordialmente a través del contacto sexual, aunque algunas también pueden ser transmitidas a partir de compartir agujas, por transfusiones de sangre, durante el parto o la lactancia hacia el recién nacido.

“Las infecciones de transmisión pueden transmitirse durante una relación sexual (vaginal, anal, u oral) si no se utiliza el preservativo de manera adecuada”.

Dichas infecciones son producidas por diferentes tipos de virus, bacterias, y parásitos. Las más frecuentes son la sífilis, gonorrea, clamidiasis, herpes, hepatitis B y C, VIH y VPH.

“Se calcula que cada año se producen 333 millones de infecciones de transmisión sexual curables en todo el mundo”.

Las Infecciones de transmisión sexual pueden afectar a todas las personas y no hay una edad, sexo, ni clase social específica para contraerlas. Desde el comienzo de la vida sexual cualquier persona puede verse expuesta.

Las formas de presentación más frecuentes pueden ser: 

  • Flujo vaginal con cambios en la cantidad, el color o el olor.
  • Secreción a través de la uretra; como moco o pus.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.
  • Úlcera genital; como una pequeña lastimadura que puede no generar dolor o ampollas pequeñas.
  • Inflamación aguda del escroto o los testículos.

A veces las ITS, pueden no dar síntomas inmediatos y se manifiestan tiempo después de la relación sin protección o se diagnostican a partir de análisis de laboratorio.

¿Cómo actuar en el caso de percibir síntomas?

En el caso de manifestar síntomas es importante consultar al equipo de salud para poder recibir un tratamiento adecuado a la condición de salud.

Métodos de prevención

Se puede prevenir las infecciones de transmisión sexual con el uso adecuado del preservativo, en todas las relaciones sexuales, ya sean orales, anales o vaginales, desde el principio hasta el fin de la relación sexual.

En el sexo oral a una persona con vagina se puede utilizar el campo de látex, que puede adquirirse en la farmacia o crear a partir de un preservativo.

En el caso de falla o en situaciones en las que no se usó el preservativo o el campo de látex se puede recurrir a un test de detección de ITS. El mismo consiste en un análisis de sangre que se solicita en los espacios de salud, es confidencial y permite identificar la presencia de ITS de modo tal de iniciar los tratamientos específicos evitando que la salud se deteriore.

¿Cómo NO se transmiten las ITS?

Los mitos de que es posible contraer una ITS en los baños, al tocar las perillas de las puertas u otros objetos, no son ciertos. Tampoco se puede contraer una ITS al levantar cosas pesadas, por el esfuerzo, o por poca higiene. Los animales no transmiten ITS a los humanos.

Los organismos que causan la mayoría de las ITS viven mejor en un medio cálido y húmedo, como el de los genitales o de la garganta. Expuestos al aire, estos organismos mueren en pocos minutos.

PROBLEMAS SOCIALES: LOS CUIDADOS DE SALUD Y LA MORALIDAD

El estigma social que atañe a la ITS, frecuentemente afecta la calidad del cuidado por parte de los equipos de salud. Por lo tanto se considera muy importante la participación en los espacios de salud (centros de salud, “salitas”, hospitales, etc) con claridad de nuestro rol como usuarios y de nuestros derechos sexuales y reproductivos, ya que muchas veces existe desconocimiento por parte de los equipos que nos brindan atención con respecto a las formas de prevención y presentación de las ITS y se ven influidos por sus prejuicios y desconocimientos.

La mayoría de los proveedores de cuidados médicos consideran las ITS como una especie de castigo apropiado para el “sexo inmoral”, especialmente cuando se trata de las mujeres ya que, con frecuencia, se les aplica el adjetivo de promiscua con más naturalidad que a los hombres. Esto es más cierto todavía para las mujeres en situación de pobreza  que para las de clase media-alta y con frecuencia esta actitud afecta la calidad de los servicios de salud.

Las desigualdades están estrechamente relacionadas con ciertas actitudes hacia las mujeres, personas no heterosexuales y personas trans, que se traducen en la subordinación, opresión y explotación, tratos violentos e indiferencia, manifestados desde el momento en que se asumen roles de género acordes a la heteronormatividad.

Si bien los desequilibrios de poder, las normas sociales perjudiciales, la violencia y la marginación, afectan tanto a mujeres como a hombres, a niñas y a niños, y a personas transgénero en todo el mundo, la posibilidad de prevenir, tratar, y mitigar las ITS es diferente en cada uno. Una perspectiva de género permite comprender mejor los riesgos y barreras para la prevención de las ITS.

La tolerancia con que la sociedad acepta la promiscuidad masculina, la asignación social de un valor mayor a lo masculino y el apoyo social a la pasividad y abnegación femeninas, el rechazo del condón por el hombre, las prohibiciones al acceso a la educación sexual integral y a los métodos anticonceptivos incluyendo los preservativos, la ausencia prácticamente absoluta de preservativos femeninos (y su elevado precio) y la importancia dada a la fidelidad y la virginidad de las mujeres son asimismo aspectos del género que favorecen el aumento del riesgo de las mujeres de muchas sociedades, lo cual limita aún más su acceso a los servicios de salud.

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