Despidos, radiografía de una crónica anunciada

Despidos, radiografía de una crónica anunciada

Actualmente los despidos se ven naturalizados por gran parte del colectivo social. Los especialistas remarcan la problemática de la falta de acompañamiento tanto de las políticas públicas como la posible pérdida de derechos laborales que se podrían producir si se llegase a implementar una reforma laboral posterior a las Legislativas de Octubre.

 

El plan económico del presidente Mauricio Macri, comenzó con decisiones que fueron marcando el ritmo de los distintos sectores: devaluación; levantamiento a las restricciones cambiarias (CEPO); las distintas negociaciones con acreedores; la eliminación de retenciones a las exportaciones; el ajuste de las tarifas de servicios públicos y el endeudamiento a largo plazo, son algunos de los puntos para comprender la situación actual.   

 

A pocos días de la primer prueba de fuego electoral que atravesará la gestión de Cambiemos, se medirá el termómetro de aprobación o rechazo del electorado. Esta situación se da en un marco donde se presencian despidos en multinacionales como PEPSICO y ADIDAS, acompañadas por la politice de represión a los trabajadores que pedían sus reincorporaciones, tarifas impagables y por otro lado, sectores como el textil y marroquinerías, que han sido mayormente perjudicados según datos oficiales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Ante esta situación Radio Gen 107.5 consultó a especialistas de distintas áreas, quienes dieron su visión sobre las repercusiones de las medidas económicas antes enumeradas.

 

Jorge Demarchi, abogado laboralista, fue consultado sobre la repercusión de la ola de despidos: “La falta de trabajo en estos momentos, se ha tornado dramática a tenor de la situación económica-social que atraviesa el país de absoluto dramatismo. Hoy los trabajadores se encuentran en la conflictiva situación del temor de iniciar cualquier tipo de reclamo por el miedo que bien usan las empresas, de reclamar lo que les corresponde. No existe ningún tipo de contención de parte del Gobierno Nacional respecto a quién se queda sin trabajo”.

La noticia de una posible reforma laboral que tendría decidido implementar el Ejecutivo Nacional, tiene en vilo a todo el ámbito gremial. Al ser consultado sobre esto, Demarchi declaró: “La reforma del oficialismo va en tono a lo que ha sido este gobierno desde su asunción. Esto es propende a una contribución en las bajas patronales, sobre todo en Pymes y aportes sindicales. La idea de la gestión (Cambiemos) es una revisión de los convenios laborales modernizandolos”.

 

El abogado, a su vez, comparó las medidas de Macri con las del ex presidente Menem: “Por lo menos el menemismo le dejó cierto paliativo a esta situación. Lo que más preocupa es que intentan cambiar la Ley de empleo. Las multas que hoy van al trabajador, van a la seguridad social. El objetivo principal es para evitar la industria del juicio”.

 

“El menemismo al lado de Macri sería Alfredo Palacios”, Jorge Demarchi.

 

El economista y docente de la UNC, Eduardo Olguín, atribuye los despidos a dos razones: “La principal causa es una caída del salario real del conjunto de los trabajadores. Ésta caída ha producido una baja en la demanda de bienes y servicio, lo que provoca que se deba ajustar la producción porque empieza a sobrar esta misma. Otra de las variantes se las puede adjudicar al peso sobrevaluado lo cual hace las importaciones más factibles, lo que les permite a los empresarios hacer un cambio tecnológico y sustituir mano de obra por maquinaria que podría ser más sofisticada. Esto se vio mucho en la década del ’90, donde a pesar que la actividad económica era muy baja, muchos empresarios decidieron renovar en tecnología y despedir a sus empleados”.

 

La pérdida del empleo repercute en el ámbito psicológico, así lo asegura la Presidenta del Colegio de Psicólogos de Córdoba, Gabriela Treber: “La falta de trabajo afecta no solo a quien lo sufre sino también a su contexto familiar, social, su inserción y en esto el sujeto sufre en relación a su autoestima y en la inseguridad que le provoca.

Muchas veces implica la sensación de injusticia, impotencia, incomprensión, dado que aparece una naturalización o justificación por parte de la sociedad por la pérdida de trabajo aseguran desde el Colegio de Psicólogos de Córdoba. 

 

“La sociedad actual, ante un trabajador despedido, piensa que no se lo merecía, que no trabajó suficiente o que no cumplió. La propia víctima es señalada como autor de lo que le sucedió”, Gabriela Treber

 

Treber remarca la repercusión de esta situación e impacto en su núcleo familiar: “Cuando este malestar se traslada al contexto familiar, por ser el único contexto que queda y es sentido como una fuente de presión debido a la necesidad de las necesidades básicas. Muchas veces todo esto influye en el estado de la persona y en ese sentido en el núcleo más cercano que lo rodea”.

 

“La capacidad de trabajar ha sido desde la época de Freud propuesta como parámetro de salud mental. La capacidad de producir hace que los sujetos se sientan más seguros de sí mismos. Esto también nos afecta como sociedad, porque también, no nos permite que podamos focalizar en avanzar hacia adelante”, resalta la licenciada.

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